Guía
Cómo embalar cuadros para una mudanza
En un cuadro hay tres cosas que se estropean: las esquinas del marco, el vidrio y la superficie del lienzo. Embalarlo es proteger las tres, por este orden.
Actualizado el 2 de octubre de 2026
Lo que necesitará
- Papel de embalar liso o papel de seda, para que sea lo que toque el cuadro
- Plástico de burbujas
- Cartón — cantoneras compradas, o tiras recortadas de una caja
- Cinta de pintor (la de papel) y cinta de embalar ancha
- Una caja para embalar cuadros — una caja plana para cuadros o espejos, hecha para eso, o dos cajas desmontadas y cortadas a medida
Paso a paso
Asegure el vidrio
En los cuadros con vidrio, pegue dos tiras de cinta de pintor en forma de X sobre el vidrio. Si se rompe, los trozos se quedan pegados a la cinta en lugar de rayar la obra.
Primero, papel
Envuelva el cuadro en papel liso. El papel es lo que toca el marco y el lienzo; el plástico de burbujas va después, por fuera.
Proteja las esquinas
Una cantonera de cartón en cada esquina, sujeta con cinta. Es por las esquinas por donde un cuadro se lleva los golpes.
Plástico de burbujas alrededor
Dos capas, cerradas con cinta de embalar. Las burbujas hacia fuera, para que no dejen marcas.
En una caja justa, y de pie
El cuadro va en una caja a su medida, con los laterales rellenos de papel, y viaja en vertical, nunca tumbado y nunca con nada encima. Escriba «Frágil» y «No tumbar».
Cuadros con marco y vidrio
Son los más frágiles y los más comunes. La mejor manera de embalar cuadros con vidrio es la de arriba: la X de cinta sobre el vidrio, el papel, las esquinas y el plástico de burbujas resuelven casi todos los casos. Si el marco es tallado o dorado, ponga más papel, porque los relieves se marcan con facilidad.
Los espejos se embalan exactamente igual.
Pinturas sobre lienzo, sin vidrio
En una pintura sin vidrio, lo que hay que proteger es la superficie. Papel liso o papel de seda por encima, sin apretar, y solo después el plástico de burbujas. Nunca plástico en contacto con la pintura, y nunca papel de periódico.
Si la pintura es reciente, de hace unas semanas, lo mejor es que nada la toque: un borde de cartón alrededor, más alto que el lienzo, mantiene el envoltorio separado de la pintura.
Cómo embalar cuadros grandes
Un cuadro grande rara vez cabe en una caja. Hágale una a medida: dos cajas grandes desmontadas, una por cada lado, como dos rebanadas de pan, unidas con cinta de embalar por todo el contorno. Dentro, el mismo envoltorio de siempre.
Para el transporte, un cuadro grande se carga entre dos personas y viaja de pie, apoyado contra una pared del camión de mudanzas y bien sujeto para que no se vuelque; mejor aún si va entre dos colchones o dos mantas de mudanza.
Varios cuadros pequeños
Pueden ir en la misma caja, de canto como discos, cada uno envuelto y con una lámina de cartón entre ellos. Rellene los huecos para que no choquen entre sí.
Cómo embalar cuadros para guardarlos
Para guardarlos, el envoltorio es el mismo, con tres precauciones más: de pie y nunca tumbados, separados del suelo y en un lugar seco, sin grandes cambios de temperatura. No los cierre herméticamente en plástico durante meses: el papel deja que respiren, el plástico retiene la humedad.
El papel adecuado
Papel liso, sin nada impreso, y sin ácido si se trata de una obra de arte o de una pieza de valor. El papel de seda es el más suave; el papel kraft marrón sirve para la mayoría de los cuadros. El de periódico no: la tinta mancha.
Errores que conviene evitar
- Apilar los cuadros tumbados unos encima de otros. Todo el peso cae sobre el vidrio del de abajo.
- Poner el plástico de burbujas directamente sobre un lienzo pintado. Puede dejar marcas en la pintura.
- Usar cinta adhesiva normal en el vidrio o en el marco. Deja restos de pegamento; en el vidrio, solo cinta de pintor.
- Meter varios cuadros en la misma caja sin un cartón entre ellos.
- Olvidarse de las esquinas. Es por donde casi todos los marcos llegan dañados.