Guía
Qué embalar primero en una mudanza
De lo que menos echará de menos a lo que más. El orden correcto es el que le permite vivir con normalidad en su casa hasta el último día y, ya en la nueva, encontrar lo esencial la primera noche.
Actualizado el 2 de octubre de 2026 · 4 min de lectura
Por dónde empezar a embalar: por lo que menos usa
Para empezar a embalar en una mudanza no se elige la habitación más grande ni la más difícil: se empieza por todo lo que no va a echar de menos en las próximas semanas. Cada caja que cierra pronto es una caja que no se queda para la víspera.
Entonces, ¿cuándo empezar a embalar? Mucho antes del día de la mudanza, con lo que no usa. Y tenga los días que tenga, el orden es el mismo: lea la lista de abajo como lista de tareas y como calendario a la vez.
El mejor orden para embalar en una mudanza
1. Lo que ya está guardado. El sótano, el garaje, el altillo, el fondo de los armarios. Si no lo ha tocado en los últimos meses, no lo va a tocar en las próximas semanas. Es también el mejor momento para decidir qué no merece la pena llevarse.
2. Libros, discos y decoración. Cuadros, marcos, jarrones, lámparas decorativas. La casa se queda más vacía y sigue funcionando.
3. La ropa y el calzado de otra temporada. En verano, los abrigos; en invierno, la ropa de playa. Y la ropa de cama y las toallas que le sobren.
4. La vajilla de las ocasiones especiales. La vajilla buena, las fuentes grandes, las copas, los electrodomésticos que solo usa de vez en cuando.
5. Despacho, juguetes y aficiones. Deje fuera lo que usa cada semana; el resto, a las cajas.
6. La cocina del día a día. En los últimos días, quédese con un plato, un vaso y un juego de cubiertos por persona, una olla y una sartén. Todo lo demás va a las cajas.
7. El baño y el dormitorio. Lo último de todo, y solo la víspera.
Qué dejar para el final: la caja de la primera noche
Hay una caja que se cierra la última y se abre la primera; hay quien la llama la caja de los imprescindibles. Lleva lo que va a necesitar en las primeras veinticuatro horas en la casa nueva, mientras todas las demás cajas siguen cerradas:
- sábanas, almohadas y una toalla por persona;
- artículos de aseo y papel higiénico;
- cargadores del móvil;
- los medicamentos que toma a diario;
- una muda de ropa;
- lo necesario para el primer desayuno: cafetera, tazas, lo que sea costumbre en su casa;
- unas tijeras o un cúter, para abrir las demás.
Márquela de forma que no se confunda con ninguna otra, y pida que sea la última en subir al camión de la mudanza: así será la primera en bajar.
Lo que no va en ninguna caja
Los documentos, las llaves, el dinero en efectivo, las joyas y los aparatos de los que depende para trabajar viajan con usted, no con la mudanza.
Y qué desembalar primero al llegar
La misma lógica, al revés: primero la caja de la primera noche, luego la cocina y el baño, después los dormitorios. La decoración y los libros —los primeros en embalarse— son los últimos en salir de las cajas.