Guía
Cómo embalar libros para la mudanza
Los libros no se rompen, pero son lo que más pesa en una mudanza. El error no es embalarlos mal — es embalarlos en cajas demasiado grandes.
Actualizado el 2 de octubre de 2026
Lo que necesitará
- Cajas de embalaje pequeñas y resistentes — las de papel de impresora o las de botellas de vino son ideales
- Cinta de embalar ancha, para reforzar el fondo
- Papel de embalar, para los libros de valor y para rellenar huecos
- Un rotulador grueso
Paso a paso
Elija cajas pequeñas
Una caja pequeña llena de libros ya pesa lo que una persona levanta con cuidado. Refuerce el fondo con cinta en cruz.
Agrúpelos por tamaño
Los libros de la misma altura, juntos — encajan sin huecos y sin esquinas que abollen a los de al lado.
Tumbados, o con el lomo hacia abajo
Tumbados en pilas rectas, o de pie con el lomo apoyado en el fondo de la caja. Nunca con el lomo hacia arriba — las hojas se vencen y la encuadernación cede.
Rellene los huecos
Papel arrugado en los espacios vacíos. Los libros que se deslizan dentro de la caja llegan con las esquinas golpeadas.
Ciérrela y compruebe el peso
Si cuesta levantarla, saque algunos libros y termine de llenar la caja con cosas ligeras. Escriba en ella el número, la habitación y «Pesado».
Qué cajas usar para embalar libros, y por qué pequeñas
Un estante lleno de libros pesa mucho más de lo que parece mientras sigue en su sitio. Repartidos en cajas pequeñas, cada caja se lleva con una mano a cada lado; una caja grande no la levanta nadie sin ayuda, y el cartón no está hecho para ese peso. Por eso la mejor forma de embalar o empaquetar libros para una mudanza — y la que más le agradecerá la espalda — es en cajas pequeñas, de unos 40 × 30 × 30 cm.
Entonces, ¿cuántos libros se meten en una caja? No tantos como quepan, sino tantos como todavía pueda levantar con comodidad.
Si solo tiene cajas medianas, llene la mitad con libros y el resto con cosas ligeras — cojines, ropa, peluches.
Libros de valor, antiguos o de tapa blanda
Envuelva cada uno en una hoja de papel liso antes de meterlo en la caja, y no los apriete. Los de tapa blanda van tumbados, para que no se doblen.
Los álbumes de fotos y los libros encuadernados a mano merecen una caja aparte, que viaje con usted.
Cómo embalar libros para guardarlos
Si los libros van a pasar una larga temporada guardados — meses en un sótano, un garaje, un desván o un guardamuebles —, el enemigo ya no es el viaje. Es la humedad:
- Cajas de cartón en buen estado, cerradas — o cajas de plástico con tapa, si el sitio es húmedo.
- Nunca directamente en el suelo. Basta con un palé, una estantería o dos listones de madera debajo.
- Lejos de las paredes exteriores y de las tuberías.
- Sin apretarlos. Los libros comprimidos durante meses acaban con las tapas marcadas.
Y escriba en cada caja lo que lleva. Al cabo de seis meses, «Libros 4» no le dice si el que busca está ahí.
Aproveche para elegir
Embalar los libros es el mejor momento para decidir cuáles se quedan con usted. Cada libro que no viene es peso que no carga dos veces — al salir de la casa vieja y al entrar en la nueva.
Errores que conviene evitar
- Usar cajas grandes. Una caja grande llena de libros no hay quien la levante — y es la que revienta por el fondo.
- Meter los libros con el lomo hacia arriba. El peso de las hojas tira de la encuadernación durante todo el viaje.
- Mezclar libros con cosas frágiles. Los libros ganan siempre.
- Dejar huecos. Las esquinas y las tapas son lo que se estropea.