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Guía

Cambio de domicilio al mudarse

Mudarse de casa es también cambiar de domicilio en una docena de lugares. Ninguno es difícil, pero cada uno necesita su tiempo — y hay un orden que ahorra semanas.

Actualizado el 2 de octubre de 2026 · 17 min de lectura

Esta guía le sirve, viva donde viva. El orden y las preguntas son los mismos en todas partes; los plazos, las tasas y los formularios, no: cada país fija los suyos, y algunos dejan una parte en manos de cada municipio. Por eso, antes de cada paso, consulte el portal oficial del gobierno de su país o el sitio web de su municipio: ahí están las reglas para su domicilio. Imprima esta página o guárdela en PDF y úsela como lista para su cambio de domicilio.

El orden que ahorra semanas

Cuatro reglas deciden qué va primero:

  1. Primero, lo que necesita cita. Una instalación de internet puede tardar semanas en programarse; si la pide el día de la mudanza, pasará las primeras semanas sin ella.
  2. Lo que necesita el primer día se resuelve antes de irse. La luz, el gas y el agua deben funcionar en la casa nueva el día que llega, y darse de baja en la antigua el día después de irse.
  3. El reenvío del correo empieza antes de irse. Recoge lo que se le olvide — y le muestra a quién se le olvidó avisar.
  4. Los trámites oficiales van justo después de mudarse. Muchas oficinas solo aceptan un domicilio en el que ya vive, y muchas cuentan el plazo desde el día de la mudanza. Déjelos para la primera semana.

Qué tener a mano

Antes de la primera llamada, reúna lo que casi todos piden:

  • El domicilio nuevo, escrito exactamente como aparecerá en los registros oficiales — con el piso, el número de apartamento y el código postal. Escríbalo siempre igual, o tendrá registros que no coinciden.
  • Su documento de identidad y, para cada proveedor, su número de cliente o de cuenta — viene en las facturas.
  • Un documento que acredite que puede vivir en el domicilio nuevo: el contrato de alquiler o arrendamiento, la escritura o el contrato de compra, o una constancia del propietario. Las oficinas y los proveedores lo piden; más adelante, la primera factura en el domicilio nuevo suele servir de comprobante.
  • Las fechas: cuándo le entregan las llaves, el día de la mudanza y el día en que devuelve la casa antigua.
  • La lista de quién tiene su dirección. Revise los estados de cuenta del banco y el correo electrónico de los últimos doce meses: cada pago periódico y cada remitente que le escribe es alguien a quien avisar.

Internet, televisión y teléfono

Es lo que más tarda, porque la casa nueva puede necesitar una instalación. Llame a su proveedor en cuanto tenga la fecha — con cuatro semanas de antelación, si puede — y pregunte:

  • ¿Hay servicio en el domicilio nuevo, y a qué velocidad? Compruébelo antes que nada: la cobertura cambia de una calle a otra.
  • ¿El contrato se muda con usted, o es uno nuevo? Un contrato nuevo suele traer un nuevo plazo mínimo de permanencia.
  • ¿Hay algún cargo por trasladar el servicio o por la instalación?
  • ¿Cuándo es la primera fecha de instalación, y tiene que haber alguien en casa?
  • ¿Puede conservar su número de teléfono fijo, si tiene uno?
  • ¿Qué pasa con los equipos? ¿El router se va con usted, o hay que devolverlo?
  • Si el proveedor no puede dar servicio en el domicilio nuevo, ¿puede terminar el contrato sin pagar penalización por permanencia? En muchos países sí, pero depende de la ley y de su contrato: pídalo por escrito y guarde la respuesta.

El celular o móvil se muda con usted, pero actualice su dirección de facturación.

Electricidad y gas

De dos a tres semanas antes de la mudanza:

  • Compruebe que la casa nueva tiene conexión y el suministro activo. Si se cortó o nunca tuvo conexión, conectarla tarda mucho más que firmar un contrato: pregunte al propietario o al vendedor, o a la distribuidora de la zona.
  • Busque el número del punto de suministro. Cada conexión de luz y de gas tiene un código, que aparece en las facturas de esa dirección. Pida una factura reciente a quien vivía allí, al propietario o al vendedor: con ese número, cualquier compañía identifica la casa sin dudas.
  • Quedarse o cambiar. Su compañía actual suele poder trasladar el contrato a la casa nueva. Donde se puede elegir compañía, la mudanza es un buen momento para comparar: el contrato antiguo termina de todos modos.
  • Lo que suelen pedir: su identificación, la dirección nueva y el número del punto de suministro, la fecha de inicio, una lectura del medidor o contador, sus datos bancarios si paga por domiciliación o débito automático y, a veces, el contrato de alquiler o la escritura.
  • En la casa antigua, fije el fin del contrato para el día después de irse — no antes, o tendrá que embalar a oscuras. Dé una última lectura del medidor y pregunte adónde irán la última factura y la devolución del depósito, si lo hay. Si el contrato tiene permanencia, pregunte si hay penalización por terminarlo antes.
  • El gas tiene dos preguntas más. Si hay que conectar el gas, en muchos lugares un técnico autorizado tiene que revisar la instalación antes: pida la cita antes del día de la mudanza. Si la casa usa gas envasado o de tanque, pregunte al propietario o al vendedor quién lo suministra y cómo se pide.

Fotografíe los medidores — luz, gas y agua — el día que sale y el día que entra. Una foto con fecha acaba con cualquier discusión sobre la última factura.

Agua

El agua suele venir de una empresa local o regional, así que no se elige: quién abastece la casa nueva depende de dónde está. Si se muda a otra ciudad, puede ser otra empresa.

  • Averigüe quién abastece el domicilio nuevo — en el sitio web de su municipio, o preguntando al propietario, al vendedor o a quien vivía allí.
  • Pregunte si el agua va siquiera a su nombre. En algunos edificios se paga con el alquiler o con los gastos comunes.
  • Lo que suelen pedir: su identificación, un documento que acredite que puede vivir allí (el contrato de alquiler o la escritura), una lectura del medidor — mejor en foto — y, a veces, los datos del propietario.
  • Cierre la cuenta de la casa antigua para el día después de irse, con una última lectura tomada el día que se va.

Correo y paquetes

Muchos servicios postales ofrecen el reenvío del correo: durante unos meses, a veces hasta un año, las cartas enviadas a la dirección antigua se entregan en la nueva. Suele ser de pago y puede tardar varios días hábiles en empezar: pídalo una o dos semanas antes de la mudanza.

  • Pídalo solo en el sitio web del propio servicio postal o en una oficina de correos. Algunos sitios cobran varias veces el precio por completar el mismo formulario por usted.
  • Pregunte cuánto dura, si se puede prorrogar, si incluye paquetes y si una sola solicitud sirve para todas las personas de la casa.
  • Los paquetes pueden no seguirlo. El reenvío cubre lo que entrega ese servicio postal; un paquete que entrega otra empresa de mensajería o paquetería va a la dirección del pedido. Así que cambie la dirección de entrega en sus cuentas de tiendas en línea antes del próximo pedido — y, si sigue sus envíos con una cuenta de una empresa como DHL, UPS o FedEx, cámbiela también ahí.
  • Ponga su nombre en el buzón nuevo el primer día. En muchos lugares, el correo para un nombre que no está en el buzón puede volver al remitente.

Mientras dure el reenvío, cada sobre con la dirección antigua es alguien a quien todavía falta avisar.

Su domicilio ante las autoridades

Aquí están los plazos, y aquí es donde más difieren los países. Busque el portal oficial de su país antes de mudarse — muchos tienen una página sobre la mudanza — y encuentre ahí la respuesta a estas preguntas:

  • ¿Tiene que registrar el domicilio nuevo? En muchos países uno se inscribe en el municipio o en un registro local a los pocos días o semanas de mudarse; en otros no hay registro, y a cada oficina se le avisa por separado. Pregunte cuál es el plazo, si se puede hacer en línea y qué comprobante hace falta: normalmente, su identificación y el contrato de alquiler, la escritura o una constancia del propietario.
  • ¿Su domicilio figura en su documento de identidad? En algunos países está impreso en el documento o guardado en su chip, y cambiarlo es un trámite propio. Algunos envían un código de confirmación por carta al domicilio nuevo: una razón más para hacerlo cuando ya viva allí.
  • ¿Un cambio llega a los demás? En algunos países, actualizar el domicilio en una oficina lo comunica a la administración tributaria, a la seguridad social y al registro electoral. En otros, hay que notificar el cambio a cada oficina. Sepa cuál es su caso antes de empezar, y guarde el comprobante.
  • Impuestos. La administración tributaria necesita su domicilio nuevo: a veces dentro de un plazo, a veces basta con indicarlo en la próxima declaración.
  • Seguridad social, pensiones y prestaciones. Avise a cada entidad que le paga algo, salvo que el registro del domicilio ya le llegue.
  • Impuestos y tasas locales que dependen del domicilio — el impuesto sobre la propiedad, la recolección de basura o una tasa de radio y televisión, donde existan: pregunte si siguen al registro del domicilio o si hay que cambiarlos por separado.
  • Si es residente extranjero, la autoridad de migración o extranjería puede tener su propio plazo, a veces de pocos días, y en algunos países cambiar el domicilio en otra oficina no le avisa. Consulte primero su página oficial.

Salud y elecciones

  • Salud. Avise a su médico, al dentista y a la farmacia, y a su seguro médico o al servicio público de salud. En algunos países, el médico de familia o el centro de salud depende del domicilio: pregunte si tiene que inscribirse en otro y cómo se traslada su historia clínica.
  • Elecciones. En algunos países, el registro electoral sigue al domicilio registrado; en otros, hay que inscribirse de nuevo en el domicilio nuevo, con una fecha límite antes de cada elección. Compruébelo ahora, no la semana de la próxima votación.

Permiso de conducir y vehículo

  • El permiso o licencia de conducir. En algunos países lleva el domicilio y hay que actualizarlo dentro de un plazo, y no hacerlo puede costar una multa; en otros no lleva domicilio. Pregunte a la autoridad que lo expidió.
  • El registro del vehículo. El domicilio que figura en él rara vez se actualiza solo, aunque sus otros registros sí lo hagan. Pregunte a la autoridad que registra los vehículos por el plazo y la tasa: de gratis a un pequeño importe, según el país.
  • Mudarse a otra región o a otro país puede significar más que un domicilio nuevo: canjear el permiso o volver a registrar el vehículo. Compruébelo antes de mudarse, no después.
  • Seguro del vehículo y estacionamiento. Avise a la aseguradora, porque el domicilio puede cambiar el precio; y si estaciona en la calle, pregunte en el municipio por el permiso de estacionamiento para residentes.

Banco, seguros y empleador

  • Banco y tarjetas. Cambie la dirección en la banca en línea, o pregunte qué necesita el banco: algunos piden un comprobante, como el contrato de alquiler o una factura reciente. Hágalo antes de que le toque una tarjeta nueva: una tarjeta enviada a la dirección antigua es una tarjeta en el buzón de otra persona.
  • Seguro de hogar. La póliza cubre una dirección. Pregunte desde qué fecha queda cubierta la casa nueva, si sus cosas están cubiertas durante el traslado y si cambia el precio. No cancele el seguro de la casa antigua antes de devolver las llaves.
  • Otros seguros, pensiones e inversiones — vehículo, salud, vida, planes de pensiones: cada uno por separado.
  • Empleador. Los recibos de sueldo y los documentos fiscales van a la dirección que su empleador tiene registrada.

Escuelas, suscripciones y todos los demás

  • Escuelas y guarderías. Si los niños cambian de escuela, empiece pronto: las plazas suelen depender del domicilio y pueden tardar meses. Avise a la escuela actual de cuándo se van, y pregunte cómo se trasladan sus expedientes.
  • Suscripciones y membresías — revistas, repartos a domicilio, servicios de streaming, el gimnasio, las tarjetas de fidelidad, los clubes, el veterinario.
  • Tiendas en línea y aplicaciones donde tenga guardada la dirección, para que el próximo paquete no vaya a la puerta antigua.
  • Familia y amigos — y quien todavía le mande cartas.

Por orden

  • En cuanto tenga la fecha: pedir el traslado de internet; si los niños cambian de escuela, preguntar por las plazas.
  • Cuatro semanas antes: reunir los documentos y hacer la lista de quién tiene su dirección.
  • De dos a tres semanas antes: contratar la luz, el gas y el agua en la casa nueva desde el día de la mudanza, y programar la baja de los de la antigua para el día después de irse.
  • Una o dos semanas antes: pedir el reenvío del correo; cambiar la dirección de entrega en las tiendas en línea.
  • El día de la mudanza: fotografiar los medidores de las dos casas; poner su nombre en el buzón nuevo.
  • La primera semana — o dentro del plazo de su país: registrar el domicilio nuevo ante las autoridades, si su país lo pide; cambiarlo en el documento de identidad, si figura en él, y ante la administración tributaria, si el registro no le llega; y, si es su caso, avisar a la autoridad de migración.
  • Después: permiso de conducir y vehículo, salud, elecciones, banco, seguros, empleador, escuelas, suscripciones.
  • Mientras dure el reenvío: cada sobre con la dirección antigua es alguien a quien todavía falta avisar.

Dónde consultar las reglas de su domicilio

  • El portal oficial del gobierno de su país. Muchos tienen una página sobre la mudanza o el cambio de domicilio que dice qué se aplica y enlaza a cada oficina. Si no encuentra ahí la respuesta, pregunte a la propia oficina: por teléfono, en ventanilla o en su página de ayuda.
  • El sitio web de su municipio — el de la casa nueva: el registro del domicilio, el agua, la recolección de basura, el estacionamiento y las escuelas.
  • La autoridad que expidió su permiso de conducir, y la que registra los vehículos.
  • El sitio web del propio servicio postal para el reenvío del correo — nunca un intermediario.
  • Sus contratos con cada proveedor: los plazos de preaviso, y los cargos por trasladar el servicio y por terminarlo antes.

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